armadyne_robot

Lo mejor de la ciencia ficción, en cualquier soporte, sea libro, comic o película, aparece cuando el futuro imaginado, te sacude el presente. Al menos para mí, las historias más copadas del género estás escritas en esta clave.

Elysium (2013) se inserta en esta corriente. La película, tiene su fuerte en plantear el problema desde una perspectiva social. La premisa principal del futuro distópico de la película es que “la lucha de clases existe, pero todos nos estamos haciendo los boludos”. En el mundo de Elysium, los pobres están varados en un planeta tierra super poblado e híper marginal, cuya única perspectiva de vida es o bien, ponerse el oberol azul y dedicarle la vida entera a la vida fabril mientras se espera una inexorable muerte, o bien la delincuencia y la vida al margen de la ley. En ambas, pierden los pobres. Es decir que el presente es de pura angustia ante la nula alternativa que permita romper el cerco impuesto desde la oligarquía.

Oligarquía que regula la vida de los pobres en la tierra mediante un consorcio industrial que entre otras cosas fabrica robots, llamado Armadyne que básicamente produce a los propios policías que se encargarán de mantener el orden en la tierra, bajo órdenes de los oligarcas de Elysium.

Mientras tanto, los ricos, viven en un country espacial dónde la muerte no existe producto de una tecnología médica que cura cualquier enfermedad (producida por Armadyne, obvio), la atmósfera no está contaminada en absoluto ya que casi todo el paisaje está lleno de verde (son todos miembros de greenpeace), los problemas sociales no existen ya que son todos ricos y por supuesto, se habla francés. La utopía del capital y la oligarquía. Los pobres, obviamente tienen vedado el ingreso a Elysium el country espacial, so pena de muerte.

Neil Blomkamp, el director de la película, vuelve a asertar en el enfoque de conflicto social que ya había vislumbrado en su otro film de ciencia ficción, District 9 (2009).

La diferencia sustancial entre ambas películas es que District 9 es una metáfora de un conflicto racial y el apartheid (¿cómo integrar una población de 1 millón de refugiados extraterrestres una estado como sudáfrica, o bien como exterminarlos?) y en este caso Elysium es la metáfora, lisa y llanamente de lo que Marx describió como “lucha de clases”.

Por un lado el proletariado que lo único que tiene es su fuerza de trabajo y del otro el capital (los ricos u oligarquía) que define los vaivenes de la vida de la mayoría, según en dónde ponga su dinero.

En este sentido, el acierto de la película es que en vez de luchar contra un enemigo del espacio exterior como en District 9, o luchar contra un invento humano revelado como en The Terminator (1984) y/o The Matrix (1999) por nombrar dos películas que hicieron mella en el público de ciencia ficción, la lucha del protagonista es contra otros seres humanos, seres humanos que mantienen en la pobreza y la marginación absoluta a la mayoría de la humanidad, bajo un sistema policíaco.

En Elysium queda clara la idea de que hasta que la lucha de clases no se resuelva, no hay futuro posible.

Teniendo en cuenta esto, creo que Elysium es por lejos la película de ciencia ficción más potable del año y que se deja mirar más allá de todos los aciertos visuales que tiene, que no son pocos.

PD: Lo interesante del plot de la película es que Elysium se maneja a sí mismo mediante un software que todo lo controla cuyo resultado no es una sociedad más “participativa y abierta” sino ser el gerenciador del capital. Teléfono para el partido de la red.

;)