tomates

Entre las plantas de mi acotado, pero querido jardín, tengo algunas cosas que me van regalando los amigos y familiares. Mi jardín se armó , casi,  sin querer. Arranqué con esto de la jardinería, cuando empecé a cultivar faso.

Claro que después de la primera cosecha, me quedó bocha de tierra y no sabía qué hacer. Volver a usarla para la marihuana no se recomienda. Así que pensé: “bueno boludo, tenés tierra, tenés macetas poné plantas”. Así es que fui recibiendo algunas plantas de amigos, de mis viejos y de algunos vecinos. De a poco fui cultivando otras plantas y encontrando placer en el cuidado de las mismas. El hecho de llegar de un dia de estudio y laburo, subir descalzo a la terraza, poner la manguera y rociar las plantas con abundante agua, me calmaba mucho y sobretodo, me daba paz.

Lo que descubrí es que la tierra que preparaba para la marihuana, después funcionaba muy bien para cualquier otro tipo de cultivo. Porque si bien no tenía la cantidad de nutrientes necesarios para una segunda cosecha, tenía excelentes nutrientes para cualquier otra planta.

Cactus con flores blancas 2
Cactus con flores blancas 2

En fin, en la terraza todo empezó a crecer, y mucho. Las macetas de 30 litros que uso, resultaron ser de lo mejor para meter cualquier planta. El riego diario y el sol constante, hicieron el resto del trabajo.

Una vez que ya estaba más metido en el tema, empezé a reciclar los restos orgánicos de la comida y a hacer mi propio compost. Me compré 50 lombrices californianas por Mercado Libre y construí mi recicladora orgánica. Más jipi imposible. También tengo algunas crasas que me regaló la vecina de abajo. Hablar con los viejos de plantas es un éxito. Con viejos copados obvio, hay otros viejos que mejor ni mirarlos porque te consumen el alma.

Algunos amigos me regalaron cactus. Mis viejos me regalaron un ficus, bastante hecho mierda pero que ahora es un lindo arbolito. De la oficina me afané una santa rita que estaba abandonada. Ahora florece todas las primaveras. El verano pasado cultivé unos tomates cherrys que me trajo mi cuñado y dieron un resultado zarpado. Saqué bocha. Tal es así que me quedé con las semillas que me dieron los tomates y hoy tengo una exagerada cantidad de plantines de tomates listos para crecer en el verano. Los tomates ni hace falta decir, salieron del carajo.

Por otro lado, mi suegra me regaló tres esquejes de jazmines de los cuales uno sólo sobrevivió al invierno y hoy está en pleno crecimiento. Patricio, otro amigo, recio caballero de villa luro, que también cultiva en secreto un bello jardín, me regaló unas suculentas increíbles que por esta fecha están floreciendo. Este año, por mi cuenta sumé una planta de lavanda, que se volvió un arbusto enorme, sumé unas alegrías del hogar, que ya coparon la maceta de 30 litros. Amén de los yuyos que en esta época del año salen sin parar de cualquier parte, algunos de ellos muy bellos y que me da cosa cortar.

Cactus con flores blancas
Cactus con flores blancas

Pero hace cosas de dos semanas, subí a la terraza como hago casi todas las tardes, a regar mi jardín. Ahí me encontré que uno de los primeros cactus que me regalaron estaba sacando unas protuberancias peludas de uno de los conjuntos de de espinas que tiene. Grata y enorme fue mi sorpresa cuando ayer, subí a regarlas y ví que las protuberancias no eran ni más ni menos que los tallos de unas flores increíbles que acababan de abrirse. Otro de los cactus que tengo estaba florecido, pero con unas florecillas bastante pequeñas, este en cambio se mandó mansa flor. En fin. Las flores estas son geniales, porque tardan en crecer algo así como una o dos semanas en crecer, pero cuando se abren sólo duran una tarde o una noche, como mucho.Me sigue pareciendo algo increíble que de una cactus pueda crecer semejante flor y no quería dejar de compartirlo con ustedes.