Los clásicos son así. Aparecen, rompen todo, te dejan con el culo para el norte y se van. Jurassic Park, ET, el Padrino, Tiburón, Star Wars, Alien, Terminator, Los Cazafantasmas, Volver al Futuro, Matrix. Por nombrar algunas cosas que se me vienen a la cabeza. ¿Series? Yo pondría Buffy y The Twilight Zone, pero no estoy escribiendo sobre series de culto, sino sobre clásicos: Lost, Breaking Bad, The X-Files. Clásicos. Los Simpson. Clásicos.

Esos que vio todo el mundo y le parece genial. O que al menos la mitad ama y la otra mitad odia. Siento que con Stranger Things se está por dar, o dando, algo similar. Es una serie con consenso automático, tiene destino de clásico. Y sin embargo, hay algo medio artificial ahí, como un Uncanny Valley que te dice: ojo viejo, esto es un truco.

Con apenas una semana de vida ya ocupa el puesto 16 de IMDB de la mejor serie de todos los tiempos. Siendo la primera serie de NETFLIX en alcanzar dicho lugar por encima de tanques como la mencionada Lost, The Walking Dead, Twin Peaks, Seinfeld, Los Simpson, Monty Python Flying Circus, La dimensión Desconocida y Batman: La serie animada.

Sí señor, Stranger Things llegó para repartir. Tiene pijazos para todos(?).

¿Qué la hace tan especial?

La serie, de nuevo, la podríamos definir (como hice acá con Ready Player One) como una orgía de referencias. Así nomás y contando con los dedos podemos encontrar guiños directos a: Stephen King, The X Files, John Carpenter, E.T, Lovecraft, Evil Dead y un trillón de productos pop más.

Sí, una serie que parece hecha por Spielberg, escrita por Vince Gilligan y codirigida por John Carpenter. Maestro él, creador del subgénero Slasher con Halloween y un par de obras maestras más tipo The Fog, The Thing y Escape from New York por mencionar algunas sin olvidar la magistral Assault on Precinct 13.

La orgía de referencias ochentosas parece convertirse en una marca de época. Pero no es solo que la serie refiere sino que utiliza los tropos narrativos de estos maestros para dar como resultado una historia nueva pero que ya vimos una y mil veces. Su potencial de clásico está inseparablemente unido a su potencia nostálgica.

[SPOILERS]

La serie la va de 4 amigos nerdos de 12 años de un típico pueblo yanqui, fanáticos de los juegos de rol y bla bla bla. La noche después de una quest de rol de 10 horas Billy Wilder, uno de ellos, desaparece. Toda la serie la va de la búsqueda del pibito.

Punto a favor de la serie: los protagonistas son gente normal. En la era de los super mega archi héroes y de los turbo freaks que gente normal esté protagonizando una aventura fantástica es un acierto. Chesterton decía en su libro Ortodoxia que si un héroe es un tipo común la historia va a estar enfocada en los problemas a resolver. En cambio, si el tipo es un semidiós, se va a tener que cagar a piñas con seres mega ultra turbo espaciales. Entonces, partiendo de ahí, la historia va a estar opacada por la dimensión del protagonista y los problemas nunca van a parecer tales porque pierden proporción.

Este es el problema de todas las películas de Marvel ¿Quién es más poronga que Thor, que el Capitán América, que Iron Man o que Hulk? Nadie. O sí, Thanos, que es un tipo violeta que tarda 20 películas en aparecer. Malísimo. El tipo más malo del universo es violeta. Dejame de  joder.

La mayoría de las películas clásicas de los ochenta se trata sobre gente común sumida en problemas fuera de lo normal. La nostalgia ochentosa tiene que ver con esto. Extrañamos este tipo de historias. Historias de gente común en situaciones extraordinarias.

Referencias y género

Revisemos las refes de Stranger Things. Los cuatro amigos chiquitos nos remiten a Stand By Me, película basada en un cuento de Stephen King quien es nombrado en la serie y sin que sea nombrado es obvio que es referencia (¿No es Billy Wider igual al protagonista de Stand by me?). El tema de que haya un experimento manejado por el gobierno y el tinte conspirativo nos remite a The X Files de cajón. El tipo de horror basado en el suspenso nos manda de nuevo a los maestros del género: Hitchcock y Carpenter. El suspenso lo es todo.

¿Niños en aventura sobrenatural con bicicletas? ET. ¿Seres malignos que habitan otra dimensión? Señores, de pie: H. P. Lovecraft. Toda la saga de los mitos de Cthulhu tienen que ver con esta noción de que hay una dimensión más allá de la nuestra y que lo que se oculta ahí es algo monstruoso ¿Una referencia al inconsciente freudiano? Puede ser. El universo de Lovecraft es como Narnia, salvo que cuando abrís el placard entrás en una dimensión llena de mierda y gore.

En Stranger Things el descubrimiento accidental de esta dimensión se da en el marco del programa  secreto de la CIA, MK-ULTRA. La aparición de lo monstruoso es una especie de “venganza” del orden natural contra el exceso científico representado en el sádico y burócrata director de dicho programa. Esto es conocido, sin más, como género fantástico.

El truco de toda esta serie es que si recorremos un poco los autores que visita todos nos apuntan al mismo lado, el fantástico. El género que apareció como reacción al cientificismo y al optimismo positivista de principios del siglo XIX que sostiene, fundamentalmente, que hay algo más que la realidad que vemos o podemos medir, hay un remanente mítico, inaccesible al hombre normal, donde las leyes naturales no aplican o son excedidas. Un exceso de realidad.

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El fantástico funciona como reacción a la idea de progreso científico, de positivismo. Para el fantástico la ciencia y la tecnología están siempre jugando con fuego y eventualmente pueden despertar o desatar energías ocultas del universo. Energías que son por definición oscuras, malignas y terroríficas.

The Twilight Zone y Amazing Stories de Spielberg pertenecen a este género. Spielberg es el maestro de este género. Tiburón, ET, Encuentros cercanos. Todo el tiempo los protagonistas lidian con que están creyendo algo que es imposible.

Ya tenemos dos elementos: pertenencia al género y la orgía de referencias ¿Alcanzan para explicar el éxito? No. Stranger Things es un relato sólido. Tiene una solidez narrativa no muy común para esta época de series nuevas todos los días, es un guión al que se le escapan muy pocas cosas, que te mantiene enganchado y que funciona como un reloj. Si me preguntan a mí, con 8 capítulos estamos más que bien. Es más, si me arriesgo, creo que puede haber otra temporada y sería bueno que no sea con esta historia. Que sea otra historia, a modo de True Detective. No creo que haya más tela para cortar en otra temporada como esta. Si siguen las temporadas, bueno, es porque el choreo da para todo(?).

Tres elementos entonces: Género, referencias (en modo de tropos) y solidez narrativa.

¿Referencias o tropos?

Stranger Things nos parece familiar, por los tropos que usa ¿Los qué? Los tropos. Sí, los tropos son categorías que se usan en la narrativa moderna y que se repiten como si fueran arquetipos narrativos. Por ejemplo, la chica rubia que corre despavorida cuando el asesino serial aparece. Todas esas cosas que son y parecen clichés, son tropos, y hay toda una web entera que se dedica a clasificarlos: Tv Tropes. Es como wikipedia, pero mejor(?).  Leemos:

“A trope is a storytelling device or convention, a shortcut for describing situations the storyteller can reasonably assume the audience will recognize. Tropes are the means by which a story is told by anyone who has a story to tell. We collect them, for the fun involved.

Tropes may be brand new but seem trite and hackneyed; they may be thousands of years old but seem fresh and new. They are not bad, they are not good; they are simply tools that a creator of a work of art uses to express their ideas to the audience.

Here is a list of indexes, split into conceptual groups. At the bottom of each trope page you will find a convenient Next or Previous link that allows browsing alphabetically. You may, however, want to take along a supply of Narnia Time.”

Bueno, Stranger Things utiliza bocha de tropos es decir, se vale de los recursos narrativos que ya existen en la cultura pop pero, y acá el giro, sin que parezca cliché, sin que sean vacíos. Los reutiliza pero no como una finalidad en sí misma (lo que me parecía choto de Ready Player One) sino como vehículos para contar su historia. No es poco, la mayoría de los autores fracasan(mos) en este intento.

Stranger Things tiene un valor extra. Tiene valor narrativo, es una hermosa historia nostálgica y está bien contada. Tiene valor estético, está muy bien filmada y no abusa del formato. No tiene 150 capítulos. Tiene ocho. Ocho muy buenos. No tiene relleno o tiene poco.

Conclusión

Sin embargo, hay algo que me sigue haciendo ruido. Me pasó con esta serie, me pasa con RPO, me pasa un poco con todos los productos que son revivals ochentosos ¿Por qué la constante de la nostalgia para contar historias?¿No están ya contadas, a su manera, en su momento?¿No deberíamos buscar y usar las mismas herramientas del género pero sin recurrir al factor nostálgico?¿No hay acaso una narrativa pop gestada en esta década? Sí la hay. Otro día armo una lista. Pero la hay y en el fondo me parece más valiente.

Me pasa lo mismo que me pasa cuando se reúne una banda vieja. Lo ví el otro día a Axl Rose, imitándose a sí mismo pero veinte años atrás ¿Por qué insistimos con algo que ya pasó? ¿Qué tiene para aportar este Axl Rose decrépito?

Prefiero a un pibe de veinte tocando la viola como el culo y pifiando que a un viejo decrépito tratando de ser algo que ya no es. Me pasa un poco con el cine, las series y los libros que se basan en la estética de otra década. Con el pop. Ya está viejo, ese mundo no va a volver, contemos historias de este, necesitamos los nuevos clásicos. Basta de Star Wars, Volver al Futuro y Spielberg.

Por ahí es eso. Por ahí todavía no podemos vivir(?) un mundo donde no haya aparecido un nuevo Steven Spielberg, un Carpenter, un Zemeckis ¿Cómo es un mundo sin Rocky, sin Arnold Schwarzenegger? Stranger Things es un poco eso, un canto de cisne nostálgico de un mundo que no va a volver y se resiste a desaparecer.