1.-

Las Tortugas Ninja volvieron y no en forma de fichas. Si naciste entre el 85′ y el 90′ por ahí recuerdes hitazos(?) como el show en vivo de las tortugas en el Gran Rex (KEEEEEEE), los mil millones de muñecos articulados, los vasos de 7UP o los álbumes de figuritas. Tal era la presencia de la franquicia en la cultura que incluso el porno se hizo eco de la moda con la inolvidable parodia porno made in Argentina del célebre Víctor Maytland devenida en clásico de culto: “Las Tortugas Pinja”. Título  insuperable.

Si señor, a principios de los 90′ las Tortugas estaban en todos lados, como el neoliberalismo, los videoclubs, menem y el paddle. Pero luego del éxito rotundo, como no podía ser de otra manera, les llegó un largo período de destierro y desaparecieron en las alcantarillas. Como Menem, el paddle y los videoclubs.

Por alguna razón del karma, o tal vez porque el tiempo es cíclico, la franquicia está en su mejor momento de popularidad desde el boom noventoso. Como el Neoliberalismo desde que Macri se garchó de parado a Scioli. ¿Coincidencia? No lo creo. Resta ver qué sucede con el Paddle y los videoclubs.

2.-

Las Tortugas Pinja Ninja cuentan en la actualidad con una serie regular en Nickelodeon, dos blockbuster clase Michael Bay, un juego de PS4 y una serie de Action Figures que tiene la mejor versión de los cuatro protagonistas que salió hasta ahora. Si no me crees ponete a ver las fotos de los comuñes y tratá de no gatillarte todo el sueldo. Ah cierto que no tenés más sueldo porque Mauricio.  Sorry.

También forman parte del exclusivo grupo que tienen un set completo de sus personajes hechos por Lego. Pero, por lejos, lo mejor de todo este revival es el nuevo un comic, publicado por la joven editorial IDW. Está saliendo hace un par de años y es, junto con los muñecos, lo único que vale la pena del aggiornamiento de las tortugas. Desde el mes pasado contamos con una versión local editada por editorial Ivrea.

Esta serie cuenta con Kevin Eastman a cargo del guión y de la serie. Decisión más que acertada dado que Kevin es ni más ni menos que el creador de las cuatro tortugas adolescentes mutantes ninja. Yo voy por el segundo tomo recopilatorio de la serie, lo que leí hasta ahora está muy bueno, sumado a que los dibujos, van con TODA.

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3.-

Las tortugas ninja son sin duda un producto contradictorio. Nacidos de la mano de Kevin Eastman, un dibujante independiente, como un Fanzine satírico de las Merchandise Driving Show se terminan convirtiendo en el mejor representante de éste estilo. Sin darse cuenta creó uno de los íconos del pop de los noventa que a través de los años fueron encontrando un lugar casi permanente en la cultura.

Esto para mi tiene que ver con que fueron un producto con un impacto tremendo en la moda, pero tenían algo más allá que la moda, eran algo más que un look o un invento de un focus group, como lo fue por caso He – Man.

Los Thundercats, He- Man, y Los Halcones galácticos, ocupan hoy un lugar en la cultura pop bien por la nostalgia (como único valor) o bien porque se volvieron bizarras y son víctimas del consumo irónico ¿Que queda hoy de He- Man?… Nada. Un ícono de la estética camp turbo gay de los mid 80. La vida de los productos de Focus Group tiene fecha de vencimiento.

Pero las Tortugas tienen algo más que las otras series que cayeron into the oblivion

4.-

Entre medio de toda el marketing y la falopa, las tortugas cuentan una historia que de alguna manera funcionan como un mito pop. Cuatro adolescentes marginales, deformes, tratan de salvar a una ciudad enorme llena laberintos, tóxica y mutante. Se cagan a piñas contra un tipo que quiere hacer mierda todo a la vez que luchan contra una sociedad que nunca los va a aceptar como miembros integrales de la misma porque son distintos. Entrenados por una rata humana en las milenarias artes marciales asumen su identidad y una misión heroica. A la vez que educados en el arte del renacimiento, adictos a los hidratos de carbono recorren los drenajes laberínticos de la ciudad en patineta. Su único refugio es el lazo que los une. La familia. Los que les da sentido de pertenencia en un mundo que se cae a pedazos. En resumen, sería algo así como X-Men más El Padrino(?). Un combo letal para un niño argentino con herencia italiana corriendo por sus venas.

Quizá esto explique en parte la vigencia actual de las tortugas. Por más que vivamos en la era de la posmodernidad transgenérica, la familia, sigue siendo un valore moral super fuerte. Porque incluso en escenarios de familias ultra posmo con dos mamás o dos papás o una madre y un judín(?) se percibe a la familia como algo bueno. Por eso se lucha para acceder a ese bien en pié de igualdad con cualquier otro ser humano que tenga pito o concha.

¿Que tiene cosa relevante tiene He-Man para decirle al mundo contemporáneos? Nada, porque fue una truco inventado para vender muñecos. En cambio las Tortugas todavía tienen algo que decir, algo que contar a los niños y adultos del año 2016. Creo que una parte del secreto de la vigencia de las Tortugas es ese. El otro es la capacidad para vender muñecos.

Y es que las tortugas se paran justo en el vértice del éxito pop: pueden ser un excelente producto comercial a la vez ser una buena historia. Y las buenas historias siempre vuelven.

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PD:

La serie es un tropemaker. La idea de grupo de amigos/animales/humanoides con su clásico formato dió origen al tropo Teenage Mutant Samurai Wombats repetido hasta el hartazgo por otras series que incluso gozaron de cierto éxito parcial como Los Motoratones de Marte, Los Tiburones del Asfalto y los Dinoplativolos.