Una de las cosas más lindas de volver a jugar Magic fue actualizar mi base de datos mental de artistas. Como saben por el blog, una de las cosas que más me gustaba de Magic es el arte de las cartas. Pero no sólo el arte sino que me gustaba tratar de “adivinar” de quién era el arte de la carta buscando similitudes de estilos. Así es como que me interesé en los artistas atrás de Magic y conocí a los clásicos. Mark Pool, Kev Walker, Terese Nielsen, entre otros.

Cuando volví a Magic el año pasado me di cuenta de que no conocía casi ningún artista nuevo. Además durante los años que no jugué el arte de Magic evolucionó. Como pasó en todo el mundo de la ilustración la introducción de Photoshop, Illustrator y demás herramientas digitales cambiaron el panorama del arte. Magic cambió su estilo clásico y 2D si se quiere, por ilustraciones más complejas, llenas de profundidad, sombras y luz.

Pese a todo, el desafío sigue siendo el mismo. Crear una obra distinguible particular para un espacio reducido. El resultado siempre es desparejo. Hay ilustraciones que destacan y hay otras completamente horribles. Hay que tener en cuenta además las restricciones propias de Magic. Es un juego de “fantasy” dónde el 99% de las ilustraciones son figurativas. No hay espacio para el arte abstracto (¿salvo el stasis?). ¿Cuantos dragones podes dibujar sin que sean el mismo dragón? Magic lleva 25 años respondiendo esa pregunta.

En esta línea descubrí a Chris Rahn que debe ser uno de los dibujantes de algunas de las cartas más icónicas de los últimos tiempos. O al menos de algunas que me parecen iconos en Modern. Está claro que Rahn es representante de la nueva ola de ilustradores. Pero su dominio del arte estético por momentos lo hace parecer medio vieja escuela. Al principio creí que sus imágenes parecen estar pintadas con pincel. Pero investigando me di cuenta que era al revés. Son arte pintado en óleo con pincel que parecen digitales. Combo Breaker.

 

El trabajo más destacado conocido es su reversión del Black Lotus para Magic Online. A esta altura del partido pintar un Black Lotus puede ser el equivalente al renacentista pintar la sagrada familia. Es la reversión de un clásico con todo lo que implica. El resultado es genial. Retoma todos los elementos del original (posición del loto, movimiento, ubicación en el cuadro) y los actualiza. Con recorrer el resto de las cartas que dibujó entendemos porque es uno de los más destacados ilustradores de esta era de Magic. Es cuestión de revisar las cartas que ilustró. Entre mis favoritas: Huntmaster of the Fells.