buenos aires

Caminar por Villa del Parque

Villa del Parque es algo así como mi hábitat natural. Es el barrio en el que crecí y en el que vivo. Es el mejor barrio del mundo si me vienen a preguntar. Si no me preguntan, también lo es. Es el barrio que bautiza este blog y bautizó la versión anterior de este blog. Es el barrio que me dio mis amigos, la mejor infancia que pude tener y una tonelada de recuerdos imborrables. También es el barrio que elijo vivir porque no hay ningún lugar en el mundo dónde me sienta tan a gusto y tan cómodo.

Fotos del celular. Parte I.

Hubo un tiempo en que todo era felicidad y yo tenía un teléfono con cámara(?). Luego, intenté hacerme el hacker(?) y lo rompí. Pero, no sólo quedaron los recuerdos, sino también las fotos. Las cámaras de los teléfonos y con esto voy a incurrir en una obviedad, están cada día mejor. Las fotos que se pueden sacar son cada vez más zarpadas. Por otro lado el hecho de poder portar la cámara a todos lados, nos da la ventaja de tenerla casi siempre disponible. Acá va una colección de fotos que saqué con el celular, en diferentes lugares de buenos aires. Principalmente mi barrio, agronomía. También hay mucho de Devoto y Villa del parque. Otras en Almagro, Once,  Caballito y Las Cañitas. Otras en Lobos.

Espero en un lapso de tiempo no muy largo volver a tener un teléfono con cámara así puedo hacer la segunda parte de este posteo.

funeraria

Arañas y vitrales en el Congreso de la Nación

La semana pasada, entré por primera vez en mi vida al Congreso Nacional. El lugar es realmente acojonante. La arquitectura es muestra de una época que ya no está. De lo poco que llegué a ver los vitrales de los techos y las arañas que iluminan los salones me impresionaron. El trabajo manual que cada uno de ellos exhibe, en tiempos dónde se valora el “minimalismo” (que sea todo igual), es un estridente grito barroco de identidad. Exuberante y desmedida, como cualquier identidad.

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el papa, carlos pellegrini & amigos

carlos_pellegrini

Avenida Alvear y Libertad. Epicentro del barrio más cajetudo de Buenos Aires. Recoleta. A unos metros de dónde se emplaza la sede de la nunciatura apostólica, A.K.A. la embajada del vaticano en lo que antes era el Palacio Fernández de Anchorena, rodeada de otras embajadas, palacetes de otras tantas familias patricias y residencias de oligarcas actuales y no tanto, se erige el monumento a Carlos Pellegrini.

Ahora en los bacanes balcones de este barrio flamea rauda la bandera del vaticano.

Contraste que le dicen.