A los 10 años tomé la primera comunión. Acorde a la fecha aproximada que dicta el manual de la familia católica. La comunión es el evento más importante de la vida del infante católico después del bautismo, porque marca la entrada del niño cristiano a la participación del ritual comunitario de la eucaristía. Para el catolicismo cada domingo, al final de la misa, Jesús vuelve a hacerse presente en la hostia, que mediante un ritual alquímico ejecutado por el sacerdote, deja de ser un cacho de pan y pasa a convertise en la sangre y el cuerpo de Jesús. Mediante este ritual, el sacrificio vicario del hijo de dios cobra actualidad y la salvación vuelve a hacerse presente en la comunidad cristiana. Si partimos de estos axiomas del Dogma católico, podemos deducir que el fiel creyente se morfa un cacho de Jesús. Que según el mismo Dogma es humano y dios en la misma proporción. Así la piedra fundamental del catolicismo es un ritual caníbal y teopófago en partes iguales.