peronismo

16 de junio de 1955

Daniel Santoro, en mi consideración personal, es uno de los artistas plásticos más interesantes de la actualidad. Sino el único ¿Por qué? Por lo que plantea en su obra: Una interpretación pictórica de los límites y potencias del peronismo como hecho cultural.  Hoy a 60 años del bombardeo de la revolución libertadora en plaza de mayo, leemos una entrevista a Santoro, más que pertinente.

Daniel_Santoro

“La pintura está más capturada por los paradigmas de la izquierda, en la década del ’60 estuvo capturada por el Partido Comunista, entonces todo lo que tuviera que ver con el peronismo era visto como fascista, no era un lugar conveniente, los grandes pintores negaban al peronismo. De hecho, nadie pintó los bombardeos a Plaza de Mayo. Picasso pintó el Guernica y a nadie se le ocurrió hacer un Guernica nuestro. Hubo citas de todos los pintores respecto al Guernica, como Juan Carlos Castagnino o Antonio Berni, pero los bombardeos a Plaza de Mayo nadie los conectó. Habían bombardeado acá hacía pocos años pero, sin embargo, eso parecía un hecho de purificación casi. Habían matado 300 o 500 peronistas y eso parecía más un hecho de purificación que de barbarie. […]”

CAD

“Hay una foto muy interesante de las esculturas que estaban sobre el edificio que ahora es la Facultad de Ingeniería, donde en el ’55 iba a funcionar la Fundación Eva Perón, a punto de ser inaugurada al momento del golpe. Eran diez esculturas de mármol, de ocho metros de altura, muy grandes, muy lindas, bien talladas, que representan a “los trabajos”. La Libertadora fue una de las revoluciones más violentas que hubo en la Argentina, contando el bombardeo de la Plaza de Mayo y los fusilamientos, son cosas que nunca hizo el peronismo… ¿Y qué hizo la Libertadora tras el golpe? Tiraron las esculturas que estaban sobre el edificio de la Fundación Eva Perón, las arrojaron al vacío, como en gesto que representaba la toma de la ciudad justicialista, si se quiere.

Entrevista Completa: http://tiempo.infonews.com/nota/19353/el-peronismo-nos-constituye-culturalmente

Bonus Track: Una linda entrevista en la cual Santoro tira un par de ideas interesantes sobre  constitución identitaria del peronismo y la cultura nacional.

Lo mismo pero distinto

_MG_0490

2003

Mi primer contacto con el kirchnerismo fué el 25 de mayo de 2003 cuando todavía no era ni siquiera, kirchnerismo. El día de la asunción de Néstor. No estaba en la plaza. Estaba en la puerta de Cemento con un amigo, mechas, al cual le decímos así por el pelo largo, obvio. Con mechas teníamos una amistad rockera. Salir de noche, escuchar bandas, tomar birra, tocar la viola en algúna calle tranquila y cuando teníamos suerte fumar un porro.

Ese día estábamos en la puerta de cemento esperando para ver a los Gardelitos. El ambiente estaba medio gede. Los gardeles movían rollingas harcore. Yo más del palo punki, desentonaba. Un gede se nos acercó y con todo respeto nos pidió las entradas. Nos amenazó con un cuchillo que nunca vimos y nos sacó las entradas. Se llevó también $1 peso. Nos quedamos sin guita para el bondi.

_MG_0448

Maxi vivía en Sarmiento y Medrano. Yo en Villa del Parque. Así que encaramos, a pié, para lo de maxi. Por Estados Unidos hasta 9 de Julio. De un lado y del otro de la avenida estaba repleto de micros. Había algunos lugares dónde había filas de 3 micros. Maxi me miró y me dijo “el aparato duhaldista”. Maxi fué y es ese amigo con el cual hablar de política está bien. Hablábamos de los 70, los desaparecidos, los montos, los milicos, los sindicatos. Los dos nos asumíamos de izquierda.  Maxi era ese amigo con el que íbamos a la marcha del 24 cuando sólo estaban las madres y Patricia Walsh.

_MG_0479

2004

El segundo contacto tiene que ver con el 24 de Marzo. Néstor anunció el acto por la expropiación de la ESMA. Tenía 17 años y no me sentía ni por un pelo, Kirchnerista. Sentí que había que estar. Salí del colegio y así, con el uniforme de la Escuela Cristiana Evangélica Argentina, colegio cuyo lema es “Al servicio de la comunidad” (igual al de la P.F.A.) encaré para libertador.

Llegué tarde. No vi la bajada del cuadro de Videla ni escuché la carta emotiva del por entonces último nieto recuperado Juan Cabandié. Tampoco vi el recital del León Gieco. Lo único que me dió contacto con el jet set progresista fué verlo a Vervisky. Se estaba tomando una cepita de manzana y lo saludé. Entré a la ESMA. Era un hormiguero de gente. Caminé la recorrí, subí hasta el escudo del frente. Miré Libertador.  Bajé y me fui sólo a caminar por el predio. Entré a unos lugares medios desiertos, hasta que llegué al borde, al río y a un edificio derrumbado. Era un lugar sórdido. Horrible. Como si hubiese una presencia metafísica de todo el terror que había sucedido allí.

_MG_0494

2008

Conflicto de la 125. La sociedad Rural convoca una marcha contra el gobierno. Néstor y Cristina convocaban a un contra-acto. Había que estar. Ese fué el momento preciso en el cual me asumí Kirchnerista. Lo diametral del conflicto y lo claro que quedaba el rol de cada bando y desde cierta idea de lo político en lo cual para mí la historia argentina era una lucha de un pueblo por emanciparse de el tutelaje colonial primero y del económico oligáquico después, no había mucho para pensar. Eran ellos o nosotros. Y me asumí en ese nosotros que es el kirchnerismo en términos particulares y el peronismo en términos generales. En esa plaza, por primera vez estuve en un acto político. Con las banderas, los bombos, los sindicatos, el olor a chori, las canciones. Todo el folklore junto. Me sentía medio como ese día en Cemento, sapo de otro pozo, yo todo blanquito de clase media en el medio de los negros hermosos del 2º y 3º cordón. Había que estar.

_MG_0631

2010

Fatídica mañana de Octubre. Me levanto para ir a censarme a la casa de mis viejos. Prendo el teléfono y una catarata de mensajes. Se murió Néstor. Al instante pensé dos cosas. Sólo dos cosas. Miedo, fué la primera. Duhalde fué la segunda.

Miedo porque perdimos al conductor en medio de una situación compleja. Duhalde porque era lo que en mi memoria tengo asociado al caos social, más allá de lo que signifique el Duhalde real. Sentí como si de golpe me hubiese levantado en el año 2002.

Me fuí a censar a lo de mis viejos. En el camino pasé por la puerta de una escuela pública que está justo a una cuadra que se llama escuela policía federal. La directora del colegio, o algo que parecía ser una directora, con el delantal blanco ese de mierda con bolados, toda pintada de fucsia, cosas enchapadas de oro colgándole encima, gritaba por teléfono en pleno estado de euforia ¡Se murió, se murió el hijo de puta!

La único que pensé fue en meterle un ñoqui en la trucha. Seguí caminando. Fuimos a la plaza con mis viejos. Llevé mi cámara. Saqué fotos. Fué todo muy triste, pero a la vez reconfortante de estar todos juntos ahí. Sabiendo que cada uno necesitaba eso, estar ahí, con otros que compartan el sentimiento. Había que estar.

_MG_0617

2011

Gana Cristina. Euforia. Venganza real y simbólica. 54% y pijazo en el culo. Fuí de nuevo con mis viejos y dos amigos Chilenos. Cristóbal ex-militante del M.I.R. y Tirifilo, ex-militante del partido Demócrata Cristiano. “Es la primera vez que siento que ganamos algo” me dijo Cristobal. Nos llevamos birra, vino, canté todo el viaje de VDP a plaza de Mayo con medio torso afuera del auto, mientras algunos me saludaban con la V y otros me miraban con cara de orto. Habló Cristina, sonó avanti morocha, me encontré con más amigos y nos tomamos hasta las molestias. Había que estar.

_MG_0462

2015

Había que estar. Llegué con mi novia y compañera. Compañera porque ella también es peronista. De Perón. Llevé la cámara. Saqué fotos. Mientras intentamos entrar a la plaza nos cruzamos la columna de SMATA con todos los símbolos de la ortodoxia peronista que hace que se te caigan los zoquetes. Lo ví a Tomada, cambiándose la camisa en plena calle, para entrar a la sesión. Lo saludé le hice la V me respondió con un puño cerrado. Y te invade esa sensación de que somos todos lo mismo, pero distintos. Unos funcionarios, otros votantes, otros militantes. Todos lo mismo pero distintos.

_MG_0512

Mi novia, trabaja en el anexo del Senado y me dice que por algún conocido nos puede hacer entrar en el recinto. Le digo que mejor no que a mi me gusta este lado. La gente, el humo, el chori, las banderas, los bombos, la militancia, la no militancia, los que vienen sólos, los acompañados, los orgánicos, los transgénicos. Que se yo, todo.

Entramos a la plaza, nos ubicamos, no me resisto y me clavo un chori. La plaza que está explota. Estalla. Cuando promediaban las dos horas de discurso, entramos al edificio del anexo, para buscar un baño. Subimos al último piso y ver el cuadro completo de la plaza desde arriba. Saqué unas fotos y me puse a ver la escena. No me alcanzó el zoom para ver hasta dónde llega la gente. Y mientras intento digerir el chori me agarra esa cosa en la panza, me acuerdo de Néstor, me vienen ganas de llorar.

_MG_0632

Cristina siguió hablando, nos encontramos con mis viejos y nos fuimos a comer. Los bares y restoranes de alrededores explotados de compañeros. La movilización funciona como una foto del estado general del movimiento. Doce años de gobierno y la movilización fue grande. Se llenó de gente propia, de militancia y de un montón como yo, que sin militar, acompañamos el proyecto y nos sentimos parte. Porque Cristina se va y se termina un gobierno, pero el peronismo sigue. Como siguió siempre, pese a las visicitudes externas y las propias. Esa foto muestra que hoy por hoy el kirchnerismo no perdió potencia, tras 12 años en el gobierno.

_MG_0637

Porque de alguna forma siempre es lo mismo, pero distinto. Porque este acto fueron todos los actos del Kirchnerismo, pero sin serlo. Porque todos los que estuve fueron iguales y no lo fueron. Porque en el fondo siempre se trató de lo mismo, de bancar un proyecto popular, poniendo el cuerpo un día y un momento específico. Un proyecto heterogéneo con una frontera difusa y en constante movimiento. En el fondo cada acto de apoyo fué decir siempre lo mismo pero en un contexto distinto.

Acá estamos, esto somos, te bancamos.

_MG_0470

Porque el Kirchnerismo es como el peronismo, pero distinto. Distinto porque Perón tiene una dimensión histórica que no conviene comparar con contemporáneos. Distinto porque Cristina y Néstor no son Perón, pese a que su importancia en términos relativos a la época que les tocó gobernar sea similar. Parecido porque es imposible negar que los kirchner, a su manera, con sus aciertos y errores, levantaron de nuevo las banderas históricas del justicialismo de una patria libre, justa y soberana.

Y me voy de la plaza con la misma idea que lo que venga, si viene del justicialismo será lo mismo, pero distinto.

Llego a casa fusilado y cumplo con el debido ritual posmo. Subo una selfie con Agus en la plaza a Facebook. Me llega un chat de whatsap de un amigo que no caza una ¿Mucho negro en la marcha? Café con leche le digo. En el kirchnerismo somos mitad negros, mitad blancos, todo mezclado.

_MG_0455