Una orgía de referencias

Ready player One es una novela y también es una orgía de referencias. A diferencia de otros libros donde las referencias están solapadas Ernest Cline te las tira todas juntas, en la jeta, cual bukkake pop. Atari, Dungeons & Dragons, Godzilla, Mazinger, Ultraman, Rush, War Games y Monty Python. Todos operando al mismo nivel. Todo es parte de lo mismo y se festeja.

El personaje principal, Wade Watts, se pasa la vida jugando un MMORPG de realidad virtual llamado OASIS pero con la particularidad de que se convirtió en el principal sistema de interacción de los seres humanos de todo el mundo, reemplazando a internet. Un videojuego de realidad virtual que se volvió una especie de Second Life en un mundo distópico hecho pija por el cambio climático y la falta de electricidad. La aventura de Wade durante todo el libro será encontrar mediante una serie de acertijos el easter egg que dejó el creador del juego, James Halliday quién es una especie de cruza entre Willy Wonka, Steve Jobs y Warren Robinett. Todas las claves para descifrar el acertijo y encontrar el easter egg de Halliday no son ni más ni menos que un paseo por la vidriera de los íconos de la cultura geek de los ochenta.